Las características de la vida moderna convierten la misión de alcanzar una buena salud en un proceso complejo y continuo por el que debemos luchar. Lo que nuestros antepasados consideraban un hecho en el pasado, ahora es solo una ilusión para el ser humano moderno: aire limpio, agua sin contaminación, alimentos naturales y de calidad, y una dinámica de vida más moderada.
Todos estos factores afectan nuestra salud de diferentes maneras. En términos generales, todos los factores dañinos del mundo moderno impactan nuestro cuerpo a través de la generación de una gran cantidad de radicales libres.
Estos tienen un efecto perjudicial en el organismo, conocido como estrés oxidativo. Este es precisamente el causante de problemas de salud relacionados con diversas enfermedades inflamatorias, autoinmunes y neoplásicas, así como de una disminución general en el estado de salud y una menor capacidad para desempeñar todas las funciones y tareas de nuestra vida cotidiana.
El magnesio es el mineral que está en la lista de suplementos imprescindibles de nuestro equipo. En el mundo moderno, no estaría mal decir que casi todos tienen una deficiencia de magnesio.
Los síntomas de esto son:
- Calambres musculares
- Espasmos
- Debilidad muscular
- Ansiedad
- Sueño inquieto
- Disminución de la concentración, entre otros.
El magnesio está relacionado con la realización de muchas funciones y cada persona dinámica necesita un poco más de este elemento esencial.
La verdad es que no es uno de los minerales más abundantes, y a menos que su dieta sea extremadamente variada en nueces, plátanos, aguacates, espinacas y diferentes tipos de semillas, automáticamente entra en nuestro grupo de personas que necesitan más magnesio.
Pero volvamos a las diferencias hormonales entre hombres y mujeres.
La testosterona otorga una serie de privilegios al sexo masculino. Sin embargo, como en todo lo demás, en este caso tampoco hay felicidad plena.
Está comprobado que los hombres hasta los 60 años sufren mucho más a menudo de aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares.
Esta estadística se equilibra después de los 60 años, coincidiendo con la llegada de las mujeres a la menopausia. En este período, los niveles de estrógeno (la hormona sexual femenina) disminuyen drásticamente. Es decir, el estrógeno tiene un efecto protector sobre el sistema cardiovascular.
Para prevenir la salud cardiovascular masculina, es vital la actividad física regular. También es esencial la ingesta de una cantidad suficiente de ácidos grasos omega-3.
Estos se encuentran en cantidades suficientes en pescados grasos de agua fría, algunos aceites y nueces. Si su dieta es pobre en estos productos, es recomendable buscar una manera de obtener estas sustancias indispensables para su salud en forma de suplemento alimenticio.