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Ashwagandha y el mantenimiento de una glándula tiroides sana

Ашвгандата и поддържането на здрава щитовидна жлеза
  1. ¿Qué es la ashwagandha y cómo afecta a la glándula tiroides?
  2. ¿Puede usarse la ashwagandha para problemas tiroideos en España?
  3. ¿Consejos prácticos para mantener una tiroides saludable?
  4. Conclusión
  5. Preguntas frecuentes (FAQ)

Las enfermedades de la glándula tiroides afectan a alrededor de 1 de cada 10 personas en todo el mundo.

Según datos de organizaciones endocrinológicas líderes, aproximadamente el 5 % de la población padece hipotiroidismo (función reducida de la glándula), y hasta un 2 % hipertiroidismo (actividad aumentada de la glándula).

Estas condiciones afectan con mayor frecuencia a mujeres y personas mayores de 50 años, y casi la mitad de los casos permanecen sin diagnosticar, ya que síntomas como fatiga, insomnio, cambios en el peso o el estado de ánimo suelen atribuirse al estrés o al exceso de trabajo.

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Una vez se ha establecido un diagnóstico definitivo, la condición se maneja eficazmente mediante terapia sustitutiva con levotiroxina, la cual, al administrarse en la dosis adecuada, normaliza los niveles hormonales y alivia los síntomas en la mayoría de los pacientes.

No obstante, cada vez más personas buscan enfoques naturales complementarios que ayuden a la adaptación del organismo y reduzcan el impacto negativo del estrés en el equilibrio hormonal.

Es aquí donde surge el interés por los remedios naturales y las hierbas adaptógenas, entre ellas la ashwagandha. Sin embargo, es importante saber que su efecto no es el mismo en todos los trastornos hormonales.

En este artículo analizaremos cuándo la ashwagandha puede ser útil, cuándo no se recomienda y cómo cuidar la glándula tiroides de forma natural.

¿Qué es la ashwagandha y cómo afecta a la glándula tiroides?

¿Qué es la ashwagandha y cómo afecta a la glándula tiroides?

Ashwagandha, también conocida como ginseng indio, es una hierba adaptógena con una larga historia en el Ayurveda, el sistema indio de medicina natural y holística. Para comprender mejor su efecto, veamos qué compuestos activos contiene y cómo actúan sobre la glándula.

¿Qué compuestos activos contiene la ashwagandha?

Los principales compuestos activos de la ashwagandha son los withanólidos: compuestos naturales con acción antioxidante y antiinflamatoria. Estos favorecen la protección celular y ayudan a mantener el equilibrio hormonal durante el estrés y el cansancio. Además, la planta contiene alcaloides, saponinas y flavonoides que contribuyen al efecto calmante sobre el sistema nervioso y la respuesta inmunitaria.

¿De qué manera puede favorecer la función de la glándula tiroides?

La glándula tiroides desempeña un papel fundamental en el cuerpo humano, desde el mantenimiento del metabolismo y los niveles de energía hasta el ritmo general del organismo. Al igual que las glándulas suprarrenales, responde de forma sensible al estrés y a los cambios en el equilibrio hormonal. Regula los procesos vitales mediante la producción de dos hormonas principales: triyodotironina (T3) y tiroxina (T4), que afectan a numerosas funciones del cuerpo.

El estrés prolongado, la falta de sueño, la carencia de nutrientes esenciales, los cambios hormonales o los procesos autoinmunes pueden provocar que el cerebro envíe señales confusas a la glándula. Esto altera el equilibrio de todo el organismo: en el caso del hipotiroidismo, el metabolismo se ralentiza; con el hipertiroidismo, se acelera.

El papel de la Ashwagandha:

El papel de la Ashwagandha:
  • Favorece la regulación natural de las hormonas, actuando sobre el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides y apoyando la producción normal de T3 y T4.
  • Reduce el impacto del estrés en el cuerpo, regula los niveles de cortisol y protege la glándula del agotamiento en situaciones de estrés crónico.
  • Actúa como antioxidante y antiinflamatorio, protegiendo las células de la glándula y creando un entorno favorable para restaurar el equilibrio hormonal.

¿Qué dicen las investigaciones científicas sobre su efecto en el hipotiroidismo e hipertiroidismo?

Las principales hormonas monitorizadas en los trastornos tiroideos son T3 (triyodotironina), T4 (tiroxina) y TSH (hormona estimulante del tiroides). En el hipotiroidismo, la glándula produce menos hormonas, lo que provoca bajos niveles de T3 y T4 y niveles altos de TSH. En el hipertiroidismo ocurre lo contrario: T3 y T4 se elevan y el TSH disminuye.

Ashwagandha en el hipotiroidismo

Un estudio aleatorizado de 2018 concluyó que la ingesta diaria de 600 mg de ashwagandha durante 8 semanas en personas con hipotiroidismo subclínico aumentó los niveles de T3 y T4 y redujo el TSH. Este efecto se relaciona con una mejor adaptación al estrés y una regulación del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides. Otros estudios observacionales sugieren que puede contribuir a recuperar el equilibrio energético y la resiliencia mental.

Ashwagandha en el hipertiroidismo

En personas con una tiroides hiperactiva, el uso de ashwagandha requiere precaución. Dado que puede aumentar los niveles de T3 y T4 al actuar sobre el eje hormonal, podría acelerar el metabolismo y causar síntomas como palpitaciones, ansiedad o insomnio. Por ello, en casos de hipertiroidismo no se recomienda su uso sin supervisión médica.

¿Puede usarse la ashwagandha para problemas tiroideos en España?

Si has visto advertencias en etiquetas de productos con ashwagandha, están dirigidas especialmente a personas con problemas endocrinos, en quienes el suplemento puede alterar los niveles de T3 y T4. Esto es particularmente relevante en enfermedades autoinmunes donde el sistema inmunitario ataca tejidos propios.

¿Es adecuada para Hashimoto y otras afecciones autoinmunes?

¿Es adecuada para Hashimoto y otras afecciones autoinmunes?

Entre todos los trastornos que pueden afectar a la tiroides, el más frecuente es Hashimoto, una tiroiditis autoinmune que afecta hasta al 10 % de las mujeres en todo el mundo y es una de las principales causas de hipotiroidismo en países desarrollados. El NIH recomienda precaución también en otras enfermedades autoinmunes como Graves, artritis reumatoide, lupus o celiaquía, ya que los efectos inmunomoduladores de la ashwagandha no están totalmente esclarecidos y podrían influir de forma imprevisible en estos procesos.

¿En qué debemos fijarnos al elegir un producto?

Los productos con ashwagandha en el mercado español son importados, ya que la planta se cultiva principalmente en la India y otras partes de Oriente Medio.

Al comprar, presta atención a:

  • Certificaciones – sellos como GMP, ISO, EU Organic o USDA Organic indican una producción controlada;
  • Pureza del contenido – evita productos con colorantes artificiales o ingredientes no especificados claramente;
  • Pruebas de laboratorio – especialmente importantes en hierbas de origen indio.

¿Importa si es orgánica, en cápsulas o en polvo?

La ashwagandha se ofrece en diferentes formas – comúnmente en cápsulas y polvo. Si no sabes cuál te conviene más, aquí van algunas diferencias breves:

Forma

Ventajas

Desventajas

Cápsulas

  • Proporcionan dosis exacta en mg

  • Fáciles de tomar y conservar

  • Sin sabor

  • Más cómodas para viajar y uso prolongado

  • Precio más elevado

  • No permiten dosificación personalizada

Polvo

  • Permite dosificación flexible

  • Apto para añadir en bebidas y batidos

  • Generalmente más económico

  • Sabor y aroma específicos

  • Requiere medición cuidadosa

  • Más difícil de almacenar


Los productos orgánicos garantizan que la ashwagandha ha sido cultivada sin pesticidas ni fertilizantes sintéticos, lo que la hace más pura y respetuosa con el organismo. Es adecuada para personas con un sistema endocrino sensible o trastornos autoinmunes.

¿Cuáles son las tiendas online fiables en España?

El mercado de suplementos alimenticios en España está ampliamente desarrollado, pero la calidad y el origen de los productos pueden variar. Por eso es importante elegir solo fuentes verificadas, con información clara sobre el contenido, fabricante y certificados de seguridad.

En Vitaon.es encontrarás ashwagandha certificada en cápsulas vegetarianas, elaborada bajo altos estándares europeos de pureza y eficacia. Las cápsulas no contienen gelatina animal, colorantes ni conservantes, lo que las hace aptas para vegetarianos y personas con estómago sensible.

Si eliges otra marca, asegúrate de que el producto esté registrado en la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN) y que el fabricante disponga de certificaciones de calidad como GMP o ISO.

¿Consejos prácticos para mantener una tiroides saludable?

El cuidado de la glándula tiroides comienza con las decisiones diarias que tomamos sobre nuestra alimentación y estilo de vida. Incluso en personas sin diagnóstico previo, la carencia de ciertos nutrientes con el tiempo puede causar desequilibrio hormonal, fatiga o cambios de humor.

¿Qué papel juegan la alimentación y los suplementos?

¿Qué papel juegan la alimentación y los suplementos?

Ante un problema establecido, una nutrición adecuada y ciertos suplementos pueden aliviar los síntomas y ayudar a mantener niveles hormonales normales. No sustituyen el tratamiento médico, pero sí apoyan el metabolismo, la energía y la función inmune.

Los nutrientes más importantes para el buen funcionamiento de la glándula son:

Yodo – Necesario para la síntesis de las hormonas T3 y T4. Apoya la función tiroidea en casos de hipofunción, pero debe tomarse con precaución en enfermedades autoinmunes como Hashimoto, ya que podría activar procesos inflamatorios en el tejido glandular.

Fuentes ricas en yodo: pescado marino, mariscos, algas, sal yodada, huevos y productos lácteos.

Selenio – Ayuda a convertir T4 en el activo T3 y protege las células del estrés oxidativo. Estudios muestran que en personas con Hashimoto puede reducir los niveles de anticuerpos (TPO y TG).

Fuentes ricas en selenio: nuez de Brasil, pescado, carne de pollo y pavo, huevos, cereales integrales y setas.

Zinc – Favorece la producción de TSH y regula el sistema inmunitario. Útil tanto en hipo como en hipertiroidismo, ya que estabiliza el equilibrio hormonal.

Fuentes ricas en zinc: semillas de calabaza, carne de ternera y cordero, huevos, mariscos, garbanzos, lentejas y cereales integrales.

Vitamina D – Desempeña un papel clave en la regulación inmune y reduce el riesgo de reacciones autoinmunes. Mejora el estado de ánimo y disminuye la probabilidad de depresión, común en casos de hipofunción.

Fuentes ricas en vitamina D: pescados grasos, hígado, yemas de huevo, leche, bebidas vegetales, cereales fortificados, así como la exposición al sol.

Vitaminas del grupo B (B6, B12, ácido fólico) – Apoyan el sistema nervioso, la concentración y el metabolismo. Disminuyen la sensación de fatiga, ansiedad e irritabilidad.

Fuentes ricas en vitaminas del grupo B: carne de pollo y ternera, hígado, huevos, cereales integrales, aguacate, plátanos, patatas y verduras de hoja verde.

Los suplementos alimenticios se recomiendan cuando la dieta es insuficiente o hay una deficiencia comprobada en análisis. Su ingesta debe personalizarse, teniendo en cuenta edad, niveles hormonales y salud general. El seguimiento regular de TSH, T3, T4, vitamina D, selenio y B12 es clave para una prevención eficaz.

¿Qué cambios en el estilo de vida benefician a la tiroides?

Además de la alimentación y los nutrientes, el estilo de vida también tiene un enorme impacto en el estado de la glándula tiroides.

Aquí tienes algunos pasos prácticos que pueden ayudarte a mantener el equilibrio hormonal y reducir el riesgo de trastornos tiroideos:

Sueño de calidad
  • Sueño de calidad – entre 7 y 9 horas por noche. La falta de sueño eleva los niveles de cortisol y puede ralentizar la producción de T3 y T4.
  • Gestión del estrés y del cortisol – mediante meditación, respiración profunda, yoga, caminatas en la naturaleza o simplemente comenzando el día más despacio. La calma favorece el equilibrio del TSH.
  • Actividad física regular – al menos 30 minutos diarios de ejercicio moderado estimulan la circulación y mejoran la sensibilidad a las hormonas.
  • Alimentación completa – no te saltes comidas ni hagas ayunos prolongados. Las dietas extremas ralentizan el metabolismo y cargan la glándula.
  • Limita la cafeína y el alcohol – elevan la adrenalina y pueden aumentar la ansiedad o las palpitaciones.
  • Establece una rutina – acuéstate y levántate a la misma hora, recibe luz solar durante el día y crea un ambiente tranquilo por la noche.

Recuerda que cuidar la tiroides es parte de cuidar de ti mismo. No se logra con cambios drásticos, sino con pequeños pasos constantes que ayudan al cuerpo a funcionar con más energía, ligereza y equilibrio interno.

¿Cómo puede combinarse la ashwagandha con otros remedios naturales?

La ashwagandha puede tomarse sola, pero a menudo se incluye en un régimen más amplio para apoyar los sistemas nervioso, endocrino e inmune. Según las necesidades individuales y los resultados de laboratorio, puede combinarse con:

  • Selenio – según metaanálisis, la ingesta diaria de 55-200 mg puede reducir los anti-TPO en Hashimoto y apoyar la protección antioxidante de la glándula.
  • Rhodiola – ayuda a la adaptación al estrés y reduce la fatiga.
  • Curcumina – potente antioxidante que puede ayudar a controlar procesos inflamatorios, especialmente en afecciones autoinmunes.
  • Magnesio – favorece un mejor sueño, equilibrio nervioso y recuperación tras periodos de estrés.
  • Vitamina D – se usa en casos de baja actividad hormonal y sistema inmune debilitado, especialmente en los meses de invierno.

No se recomienda comenzar varias nuevas suplementaciones al mismo tiempo, ya que sus efectos pueden solaparse y dificultar el seguimiento de los resultados. Introdúcelas gradualmente cada pocos días y consulta siempre a un especialista, especialmente si tomas medicamentos hormonales.

Conclusión

Cuidar la glándula tiroides requiere paciencia y atención – los trastornos endocrinos como hipotiroidismo, hipertiroidismo o enfermedades autoinmunes no se curan por completo, sino que se controlan con constancia y decisiones diarias conscientes.

El primer paso siempre es la información – los análisis de TSH, T3, T4, así como los anticuerpos anti-TPO y anti-Tg, ofrecen una visión precisa del estado de la glándula y orientan hacia el enfoque correcto de tratamiento.

El siguiente paso es la consulta con un endocrinólogo, especialmente si ya tienes diagnóstico, tomas medicación hormonal o estás planificando un embarazo. Tomar suplementos por cuenta propia, incluida la ashwagandha, puede alterar el efecto de la terapia.

Si sientes fatiga crónica, falta de concentración o tensión, la ashwagandha puede ser un apoyo natural para el organismo. Pero en casos de hiperactividad tiroidea o enfermedades autoinmunes como Hashimoto o enfermedad de Basedow, se necesita mayor precaución.

Y por último, pero no menos importante – recuerda que los suplementos son solo una parte del cuidado integral. Los pequeños hábitos constantes como dormir bien, alimentarte adecuadamente, moverte y reducir el estrés te ayudarán a recuperar el equilibrio, la calma y la vitalidad.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Puede la ashwagandha curar el hipotiroidismo?

No. La ashwagandha no cura el hipotiroidismo ni sustituye la terapia hormonal. Su papel es de apoyo – puede mejorar la adaptación al estrés y favorecer la regulación natural de las hormonas mediante su acción sobre el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse el efecto de la ashwagandha en problemas tiroideos?

El efecto de la ashwagandha sobre los niveles hormonales (TSH, T3, T4) suele observarse tras 6-8 semanas de consumo regular de 600 mg diarios, especialmente en personas con hipotiroidismo subclínico.

¿Es segura la ashwagandha en casos de Hashimoto?

La ashwagandha no es completamente segura en casos de Hashimoto, ya que puede alterar los niveles de T3 y T4, y en condiciones autoinmunes su efecto es impredecible.

¿Puedo tomar ashwagandha si ya uso medicamentos para la tiroides?

Sí, pero solo bajo supervisión médica. La ashwagandha puede interactuar con medicamentos como levotiroxina y metimazol, alterando su efecto sobre los niveles hormonales.

¿Cuáles son los nutrientes esenciales para la salud tiroidea?

El funcionamiento de la glándula depende de diversos micronutrientes y vitaminas. Entre los más importantes están:

  • Yodo – necesario para la síntesis de T3 y T4; debe tomarse con precaución en enfermedades autoinmunes.
  • Selenio – favorece la conversión de T4 a T3 activo y tiene acción antioxidante.
  • Zinc – regula la TSH y la función inmune.
  • Vitamina D – apoya el sistema inmunitario y la regulación endocrina, especialmente en invierno.
  • Vitaminas del grupo B – mantienen la energía, concentración y sistema nervioso.

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