¿Sientes a menudo falta de energía, dificultad para concentrarte o incluso debilidad muscular?
Estos signos, que normalmente asociamos con estrés o sobrecarga laboral, en raros casos pueden estar relacionados con un déficit de coenzima Q10 - un compuesto que apoya el metabolismo energético en las células y la protección antioxidante.
Con el paso de la edad, la síntesis natural de coenzima Q10 disminuye, y factores como enfermedades crónicas, alimentación inadecuada o la toma de ciertos medicamentos pueden reducir aún más sus niveles.
En este artículo examinaremos cuáles son las principales causas posibles del déficit de coenzima Q10, cómo se manifiesta y cómo puedes restaurar sus niveles óptimos de forma natural y segura.
Causas del déficit de coenzima Q10

El déficit de coenzima Q10 puede surgir como resultado de diversos factores internos y externos que afectan su síntesis, absorción o utilización por las células. Entre los más comunes se encuentran los cambios naturales relacionados con la edad, las enfermedades crónicas, las interacciones medicamentosas y la ingesta reducida a través de los alimentos. Cada uno de estos factores ejerce una influencia específica sobre los niveles del coenzima y, por tanto, sobre el equilibrio energético del organismo.
Cambios relacionados con la edad
Con el avance de la edad el organismo reduce progresivamente su capacidad para producir coenzima Q10 debido a la menor actividad de las enzimas implicadas en su síntesis. Esto provoca una menor producción de energía en las células y un mayor acumulo de radicales libres. Como resultado puede aparecer un déficit de antioxidantes relacionado con la disminución de los niveles de coenzima Q10, lo que aumenta el estrés oxidativo y contribuye a los cambios celulares asociados a la edad.
Enfermedades crónicas y alteraciones metabólicas
En enfermedades como diabetes, insuficiencia cardíaca o renal, se elevan los niveles de estrés oxidativo e inflamación en el organismo, lo que acelera el agotamiento de la coenzima Q10. En estas condiciones las mitocondrias están sometidas a un mayor estrés oxidativo, lo que aumenta las necesidades de coenzima Q10 por encima de la capacidad del organismo para reponerla. Esto altera el equilibrio energético y antioxidante, provocando una menor actividad celular, un sistema inmunitario debilitado y una mayor vulnerabilidad a los daños oxidativos.
Interacciones medicamentosas (p. ej. estatinas)
Algunos medicamentos pueden influir en la síntesis natural de coenzima Q10. Esto afecta principalmente a los fármacos que actúan sobre el metabolismo lipídico, como las estatinas utilizadas para controlar el colesterol. Estas bloquean una enzima de la vía bioquímica por la que se forma la coenzima Q10 y limitan así su producción. Con el tiempo esto puede dar lugar a niveles bajos en tejidos con alta demanda energética, como el corazón, el cerebro, el hígado y los riñones.
Ingesta insuficiente con los alimentos
Aunque el organismo produce la mayor parte de la coenzima Q10 necesaria, la ingesta alimentaria contribuye mínimamente y puede ayudar a mantener niveles normales, pero rara vez es suficiente para corregir un déficit. Con una alimentación monótona o alteración en la absorción de nutrientes —por ejemplo en vegetarianismo estricto, dietas hipocalóricas, enfermedades del sistema digestivo o ayunos prolongados— esta fuente externa disminuye, lo que con el tiempo puede acelerar el agotamiento de las reservas internas.
Síntomas de la falta de coenzima Q10

Cuando los niveles de coenzima Q10 caen por debajo de la norma fisiológica, las células empiezan a producir menos energía, lo que gradualmente afecta a distintos órganos y sistemas. Los síntomas suelen ser inespecíficos y se manifiestan en forma de fatiga crónica, menor resistencia, dificultades cognitivas o cambios en la piel. A continuación se resumen las manifestaciones más frecuentes del déficit y sus posibles causas.
Fatiga física y debilidad muscular
El déficit de coenzima Q10 altera la producción mitocondrial de adenosín trifosfato (ATP) - la principal fuente de energía para las células. Cuando los niveles de coenzima Q10 son bajos, las fibras musculares no pueden generar suficiente energía para la contracción y recuperación, lo que afecta a la resistencia física y al tono muscular.
Síntomas frecuentes en caso de déficit:
- cansancio general y energía reducida;
- recuperación lenta tras el esfuerzo;
- debilidad en las extremidades y calambres musculares.
Posible causa: cambios relacionados con la edad, alteraciones metabólicas crónicas o toma de medicamentos que inhiben la síntesis de coenzima Q10.
Disminución de la concentración y problemas de memoria
La coenzima Q10 es necesaria para el metabolismo energético y antioxidante de las células cerebrales. En caso de déficit los neuronas producen menos energía y son más vulnerables al estrés oxidativo, lo que ralentiza la actividad mitocondrial en las terminaciones nerviosas y altera la liberación de neurotransmisores - las sustancias mediante las cuales las células se “comunican”.
Síntomas frecuentes en caso de déficit:
- problemas de concentración;
- sensación de niebla mental y distracción;
- dificultad para memorizar.
Posible causa: cambios relacionados con la edad o enfermedades crónicas asociadas a metabolismo alterado.
Quejas cardiovasculares (falta de aire, dolor torácico)
El corazón es un órgano con muy alta actividad mitocondrial, ya que necesita energía constantemente para sus contracciones. La producción energética alterada causada por déficit de coenzima Q10 puede, en algunos casos, influir indirectamente en la presión arterial.
Síntomas frecuentes en caso de déficit:
- falta de aire durante el esfuerzo físico;
- sensación de pesadez o presión en el pecho;
- pulso acelerado y menor resistencia.
Posible causa: insuficiencia cardíaca, uso prolongado de medicamentos o cambios relacionados con la edad.
Dolores de cabeza frecuentes y migrañas

Con niveles bajos de coenzima Q10 el metabolismo energético en el tejido cerebral se altera, lo que modifica el tono vascular y la sensibilidad a estímulos externos.
Síntomas frecuentes en caso de déficit:
- dolores de cabeza recurrentes con dolor pulsátil;
- crisis migrañosas que se intensifican con estrés o falta de sueño;
- sensibilidad a la luz y al ruido.
Posible causa: alteraciones metabólicas, mayor estrés oxidativo o cambios relacionados con la edad.
Cambios en la piel y recuperación más lenta
La coenzima Q10 es necesaria para la función mitocondrial y la protección antioxidante de las células cutáneas. Niveles bajos pueden aumentar el estrés oxidativo en la piel, lo que según datos limitados se asocia a cambios en su aspecto y procesos de recuperación.
Síntomas frecuentes:
- piel más seca y pérdida de elasticidad;
- cicatrización más lenta de heridas;
- aparición de líneas finas o manchas pigmentadas.
Posible causa: ingesta alimentaria limitada o cambios relacionados con la edad.
Cómo confirmar el déficit de coenzima Q10

Dado que los signos de déficit pueden parecerse a otros trastornos, su confirmación requiere diagnóstico dirigido y pruebas. En la práctica se utilizan métodos de laboratorio, instrumentales y genéticos que permiten una evaluación más precisa de los niveles de coenzima Q10 en el organismo y la determinación de la causa del déficit.
Pruebas y análisis médicos
La evaluación inicial de los niveles de coenzima Q10 suele realizarse mediante análisis de muestras plasmáticas o séricas - es decir, midiendo su concentración en la parte líquida de la sangre.
Estas pruebas tienen un valor diagnóstico limitado, ya que los resultados pueden verse afectados por la alimentación, la toma de medicamentos y factores metabólicos. No reflejan con exactitud el estado en los tejidos y solo sirven como orientación inicial.
Los resultados más precisos se obtienen con análisis de biopsia muscular, mediante cromatografía líquida de alta eficacia (HPLC). Este método se utiliza cuando existen datos que apuntan a déficit de coenzima Q10, pero no siempre es adecuado por su carácter invasivo.
La biopsia muscular no se realiza cuando:
- existe mayor riesgo de hemorragia (p. ej. con anticoagulantes);
- el paciente es de edad avanzada o está en un estado en que el procedimiento supone riesgo adicional;
- el estado de salud no permite realizar la intervención médica.
En caso de sospecha de déficit hereditario (primario) se realizan pruebas genéticas - generalmente secuenciación de panel o exoma completo de genes implicados en la biosíntesis de coenzima Q10.
Estas pruebas ayudan a diferenciar el déficit primario del secundario (adquirido) relacionado con alteraciones mitocondriales o metabólicas, y se indican tras una cuidadosa evaluación clínica por un especialista.
Consulta con médico o nutricionista
La evaluación de un posible déficit de coenzima Q10 debe realizarla un profesional cualificado - médico o nutricionista clínico. Durante la consulta se discuten los síntomas, la forma de alimentación y posibles factores que puedan influir en los niveles del coenzima - como la edad, la presencia de enfermedades crónicas o la toma de determinados medicamentos.
El especialista decide si son necesarios análisis de laboratorio y qué tipo de prueba es la más adecuada según el estado del paciente. A continuación se determina si el déficit es primario (de origen genético) o secundario (adquirido). En función de los resultados se elabora un plan individual de corrección que puede incluir:
- adaptación de la dieta;
- evaluación de los medicamentos que pueden reducir los niveles de coenzima Q10 (p. ej. estatinas);
- prescripción de suplementos de coenzima Q10 bajo control médico.
No se recomienda la autodiagnosis ni la automedicación, ya que una dosis incorrecta o una forma inadecuada de coenzima Q10 pueden ser ineficaces y retrasar el tratamiento correcto, especialmente en casos de salud más graves.
Formas de corregir el déficit

La recuperación de niveles normales de coenzima Q10 requiere un enfoque combinado que incluya mejorar la dieta y, si es necesario, tomar suplementos adecuados. A continuación se presentan los principales factores que ayudan en este proceso - desde la elección de fuentes hasta la correcta absorción del coenzima.
Fuentes alimentarias ricas en coenzima Q10
Como ya hemos mencionado, aunque el organismo sintetiza la mayor parte de la coenzima Q10 necesaria, una pequeña cantidad se obtiene también a través de los alimentos. Esta ingesta adicional apoya la energía celular y la protección antioxidante, especialmente cuando la síntesis natural está reducida.
Fuentes naturales de Q10 en los alimentos:
- Carnes rojas - ternera y buey;
- Vísceras - hígado y corazón;
- Pescado y mariscos - caballa, salmón y sardinas;
- Frutos secos y semillas - pistachos, nueces y sésamo.
Las fuentes vegetales, como las verduras de hoja verde (p. ej. espinacas y brócoli) y los cereales integrales (p. ej. avena, arroz integral, alforfón) contienen cantidades mínimas y tienen una contribución limitada a la coenzima Q10, pero ayudan a una alimentación equilibrada.
Más información sobre alimentos ricos en coenzima Q10 puedes leer en nuestro artículo “¿Qué alimentos son ricos en coenzima Q10?”.

Toma de suplementos alimenticios - dosis y forma
Cuando la ingesta alimentaria y la síntesis natural no proporcionan cantidades suficientes, puede ser necesario un aporte adicional bajo control médico. En el mercado existen dos formas principales de coenzima Q10:
- Ubiquinona (Ubiquinone)- forma oxidada que el organismo convierte en activa;
- Ubiquinol (Ubiquinol) - forma reducida, biológicamente activa con mayor biodisponibilidad.
Los suplementos de coenzima Q10 suelen ofrecerse en distintas concentraciones - de 30 a 400 mg por cápsula o dosis. La cantidad adecuada depende del objetivo del consumo, la edad y las necesidades individuales.
Ingesta diaria recomendada:
- 100-200 mg- para mantener niveles normales y protección antioxidante general;
- hasta 300 mg - en caso de necesidades elevadas (p. ej. toma de estatinas, enfermedades crónicas o ejercicio físico intenso);
- condiciones médicas específicas - la dosis la determina el especialista.
Ten en cuenta que la coenzima Q10 es una sustancia liposoluble y se absorbe mejor cuando se toma con alimentos que contienen grasas saludables - como aceite de oliva, aguacate, pescado o frutos secos. Según la concentración y la forma de las cápsulas, la dosis diaria puede dividirse en dos tomas - por ejemplo mañana y tarde.
Medidas preventivas para mantener niveles normales
Mantener niveles estables de coenzima Q10 depende tanto de la alimentación como del estilo de vida. Para favorecer la síntesis y absorción natural del coenzima se pueden aplicar las siguientes recomendaciones:
- Alimentación equilibrada - consumo regular de alimentos ricos en coenzima Q10 y grasas saludables;
- Control de factores de riesgo - reducir el estrés, dejar de fumar y mantener un peso normal;
- Toma de suplementos - recomendable en personas mayores de 40 años, con ejercicio físico intenso o toma prolongada de estatinas;
- Actividad física- el entrenamiento de fuerza regular favorece el metabolismo y la función mitocondrial general;
- Seguimiento periódico del efecto del consumo suele evaluarse tras 8-12 semanas.
Conclusión
Tras analizar qué hay detrás del déficit de coenzima Q10, queda claro que este compuesto tiene un papel mucho más importante del que a menudo le atribuimos. La coenzima Q10 garantiza la estabilidad de los procesos celulares, apoya el funcionamiento del corazón y el cerebro y protege al organismo del estrés oxidativo - uno de los principales mecanismos relacionados con el envejecimiento celular prematuro. Con déficit de coenzima Q10 las células pueden producir menos energía, lo que afecta a distintos sistemas como los músculos, la función cardiovascular y las capacidades cognitivas. Esto suele manifestarse en cansancio, menor concentración y recuperación más lenta tras el esfuerzo.
Mantener niveles óptimos de coenzima Q10 no es solo una medida preventiva, sino una parte importante del cuidado de la salud celular. Ante síntomas de fatiga, menor resistencia o quejas cardiovasculares frecuentes se recomienda consultar con un especialista la posibilidad de medir los niveles de coenzima Q10 y, si es necesario, incluir un suplemento alimenticio adecuado. En nuestra tienda onlineVitaon.es encontrarás coenzima Q10 en forma de ubiquinol activo - forma naturalmente biodisponible que el organismo absorbe más rápido. El producto viene en cápsulas vegetarianas, creadas para una tolerancia óptima y uso diario.
Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Cuáles son los primeros signos de déficit de coenzima Q10?
Los síntomas más comunes incluyen fatiga y menor resistencia física, debilidad muscular y recuperación más lenta tras el esfuerzo físico. En algunos casos se observan dificultades de concentración, molestias cardíacas y dolores de cabeza más frecuentes.
¿Puede la falta de coenzima Q10 causar problemas cardíacos?
Sí. El músculo cardíaco tiene una necesidad energética extremadamente alta. Con niveles bajos de coenzima Q10 la producción de energía disminuye, lo que puede provocar falta de aire, sensación de pesadez o presión en el pecho. Con déficit prolongado aumenta el riesgo de alteraciones funcionales del músculo cardíaco.
¿Cómo se realiza una prueba de los niveles de coenzima Q10 en el organismo?
Los niveles de coenzima Q10 pueden evaluarse mediante varios métodos:
- Análisis de sangre (plasma o suero) - se utiliza para evaluación inicial, pero los resultados suelen verse afectados por la alimentación y los medicamentos;
- Biopsia muscular - proporciona la evaluación más precisa de los niveles en los tejidos, pero solo se realiza con datos suficientes de déficit marcado;
- Pruebas genéticas - se aplican ante sospecha de déficit hereditario (primario) e incluyen análisis de genes implicados en la biosíntesis de coenzima Q10.
¿Puedo corregir el déficit solo con la alimentación?
En la mayoría de los casos - no. La ingesta alimentaria de coenzima Q10 es demasiado baja para corregir por sí sola un déficit clínico, ya que el cuerpo depende principalmente de la síntesis endógena o de suplementos (100-300 mg diarios). Ciertos grupos de riesgo, como personas mayores de 40 años, pacientes con enfermedades crónicas (p. ej. insuficiencia cardíaca, diabetes) o que toman estatinas, tienen necesidades elevadas de coenzima Q10 y normalmente requieren suplementación adicional bajo control médico.
¿Cuánto tiempo se necesita para restaurar los niveles con suplementos?
La mejoría suele aparecer tras 8-12 semanas de toma regular, dependiendo de la dosis, la forma y el metabolismo. En condiciones crónicas o déficit marcado puede ser necesario un consumo más prolongado, y la dosificación la determina el especialista.
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