Este sitio tiene soporte limitado para su navegador. Recomendamos cambiar a Edge, Chrome, Safari o Firefox.
¡Felicidades! Tu pedido califica para envío gratis Le quedan 75 € para envío gratuito

Carrito 0

Te faltan 65,00 € para regalo Menta - tintura madre
¡Felicidades! Tu pedido califica para envío gratis Te quedan 75 € para envío gratuito
No hay más productos disponibles para comprar

Productos
Combinar con
Agregar notas al pedido
Subtotal Gratis
El envío, los impuestos y los códigos de descuento se calculan al finalizar la compra

Ashwagandha y Hashimoto

Ашваганда и Хашимото
  1. ¿Qué es Hashimoto y cómo afecta a la glándula tiroides?
  2. ¿Cómo se toma la ashwagandha en Hashimoto?
  3. Ashwagandha en Hashimoto - opiniones y experiencia 
  4. Conclusión: ¿es útil la ashwagandha en Hashimoto?
  5. Preguntas frecuentes (FAQ)

Quienes padecen de Hashimoto saben que la enfermedad nunca se manifiesta de la misma manera.

Los síntomas aparecen repentinamente y con el tiempo se vuelven cada vez más confusos: a veces se intensifican, otras desaparecen. En un momento las hormonas parecen completamente normales, y al siguiente todo cambia. 

Estas fases alternantes no solo confunden al paciente y dificultan el seguimiento y control de la enfermedad, sino que también convierten la elección de suplementos alimenticios, como la ashwagandha, en un proceso extremadamente delicado e individual.

En las etapas iniciales puede ayudar, pero en una fase autoinmune activa o con altos niveles de anticuerpos, su efecto puede ser el contrario: en lugar de apoyar, empeorar los síntomas y provocar complicaciones.

Ashwagandha 300 mg

En los siguientes párrafos descubrirá en qué fase puede ser útil la ashwagandha, cuándo debe evitarse y cómo usarla de forma segura si tiene Hashimoto. 

¿Qué es Hashimoto y cómo afecta a la glándula tiroides?

¿Qué es Hashimoto y cómo afecta a la glándula tiroides?

Hashimoto es una enfermedad autoinmune, descrita por primera vez en 1912 por el médico japonés Hakaru Hashimoto. En la literatura médica también puede encontrarse bajo otros nombres: tiroiditis crónica, tiroiditis linfocítica, bocio linfadenomatoso, y más recientemente como tiroiditis autoinmune.

La enfermedad se caracteriza por el hecho de que el sistema inmunológico ataca erróneamente a la propia glándula tiroides, percibiendo sus células como extrañas. Como resultado, se produce una inflamación crónica y una disminución progresiva de su capacidad para producir hormonas que regulan el metabolismo, la energía y el estado general del organismo.

¿Cuáles son los síntomas principales de Hashimoto?

Hashimoto se desarrolla lenta y gradualmente, y el proceso puede durar años o incluso décadas. En algunas personas es casi asintomático, mientras que en otras se observan fases alternantes de función tiroidea aumentada y disminuida.

Según la American Thyroid Association (2023), la enfermedad suele pasar por tres fases principales, que se diferencian por la actividad de la glándula, los niveles hormonales y los síntomas presentes. 

Hipotiroidismo subclínico 

Al inicio, el sistema inmunológico comienza a atacar las células de la tiroides, pero el cuerpo aún logra compensar su pérdida aumentando la producción de TSH (hormona estimulante de la tiroides). Así, las hormonas T3 y T4 todavía permanecen en valores normales, aunque la glándula trabaje con más esfuerzo. 

Síntomas posibles:

  • Cansancio y falta de energía;
  • Extremidades frías y temperatura corporal baja;
  • Ansiedad leve y cambios de humor;
  • Hinchazón en el cuello (bocio).

Hipotiroidismo manifiesto

Con el tiempo, la destrucción celular se intensifica, y la glándula ya no puede producir suficientes hormonas. En esta etapa, el TSH está muy elevado, y T3 y T4 disminuyen. Es el momento en que suele hacerse el diagnóstico e iniciarse el tratamiento con terapia hormonal sustitutiva.

Síntomas característicos:

  • Cansancio constante y falta de concentración;
  • Aumento de peso sin causa aparente;
  • Piel seca, caída del cabello, rostro hinchado;
  • Estreñimiento, intolerancia al frío y metabolismo lento;
  • Estados depresivos, apatía o irritabilidad. 

Fase tardía (atrófica) 

En un proceso autoinmune de larga duración, parte de la tiroides se reduce y es reemplazada por tejido fibroso: un tipo de tejido conectivo denso que no produce hormonas. Como resultado, su función disminuye de forma permanente, y los síntomas del hipotiroidismo se acentúan.

Manifestaciones típicas:

  • Fatiga intensa y reacciones lentas;
  • Temperatura corporal muy baja y sensación de frío;
  • Hinchazón y retención de líquidos;
  • Frecuencia cardíaca reducida y presión arterial baja.

Aunque el desarrollo de Hashimoto a menudo se describe por etapas, en realidad la enfermedad tiene un curso individual: las fases pueden superponerse, alternarse o durar años. 

En un pequeño porcentaje de pacientes (alrededor del 5-10%), puede observarse temporalmente una llamada fase de tirotoxicosis transitoria, en la que la destrucción de las células libera las hormonas acumuladas en la sangre. Esto lleva a una sobreactividad temporal de la glándula tiroides, con síntomas como pulso acelerado, nerviosismo, sudoración e insomnio. 

Esta fase a menudo se confunde con hipertiroidismo, especialmente si aún no se ha diagnosticado Hashimoto, ya que los síntomas son similares. Después de un corto período, los niveles hormonales suelen disminuir y se pasa a una etapa de función reducida (hipotiroidismo). 

¿Qué factores desencadenan la enfermedad?

La causa exacta del Hashimoto no se conoce por completo, pero se cree que la enfermedad aparece como resultado de una combinación entre predisposición genética y factores externos que alteran el equilibrio inmunológico.

Entre los factores desencadenantes están:

  • Predisposición genética;
  • Infecciones virales y bacterianas (por ejemplo, virus de Epstein-Barr);
  • Consumo excesivo de yodo;
  • Estrés crónico y desequilibrio hormonal;
  • Exposición a toxinas y pesticidas del entorno;
  • Alteraciones en la barrera intestinal y el microbioma (permeabilidad intestinal).

La enfermedad suele manifestarse en períodos de cambios hormonales: pubertad, embarazo y menopausia, cuando el organismo es más vulnerable a reacciones autoinmunes.

¿Con qué frecuencia se presenta Hashimoto en España?

En España, la tiroiditis de Hashimoto es la causa más frecuente de hipotiroidismo. Según datos actuales de estudios nacionales e internacionales, la enfermedad afecta a alrededor del 5-10% de la población adulta, y en aproximadamente el 10-15% de las mujeres se detectan anticuerpos contra la tiroides (anti-TPO), a menudo sin síntomas.

Las estadísticas también muestran una clara diferencia por sexo: las mujeres se ven afectadas 5-10 veces más que los hombres. Esto se explica por la influencia de las hormonas sexuales, especialmente los estrógenos, que tienen un efecto comprobado sobre el sistema inmunológico y pueden aumentar la propensión a las reacciones autoinmunes. 

  • Fase autoinmune activa con procesos inflamatorios aumentados o valores elevados de anti-TPO y anti-Tg (>500 UI/mL);
  • Embarazo y lactancia;
  • Uso simultáneo con levotiroxina sin supervisión médica.

¿Existen investigaciones científicas sobre la ashwagandha y enfermedades autoinmunes?

Los datos disponibles indican que la ashwagandha puede mejorar los indicadores hormonales (TSH, T3, T4), pero no reduce los anticuerpos.

Esto significa que apoya la función, pero no detiene la reacción autoinmune.

En estudios de laboratorio se ha observado que los compuestos activos de la ashwagandha reducen las citocinas inflamatorias, lo cual sugiere un efecto inmunomodulador, pero faltan datos clínicos sobre su efecto en anti-TPO o en el proceso autoinmune en Hashimoto.

¿Cómo se toma la ashwagandha en Hashimoto?

El consumo de ashwagandha debe adaptarse al estado del paciente y realizarse bajo control médico, especialmente en personas que ya reciben terapia hormonal sustitutiva. 

¿Cuál es la dosis y forma de administración recomendada?

La ashwagandha está disponible en varias formas principales, que difieren en su modo de administración, concentración de principios activos y tolerancia individual.

  • Cápsulas - la forma más común, conveniente para la toma diaria y con dosificación precisa.
  • Polvo - la forma tradicional usada en Ayurveda, con un sabor ligeramente amargo. 
  • Tintura - extracto líquido de rápida absorción, usado principalmente en fitoterapia.

Con una dosis diaria de 600 mg de ashwagandha durante ocho semanas se ha observado una mejora en el equilibrio hormonal en casos de hipotiroidismo subclínico.

En la práctica, esto suele corresponder a:

  • 1-2 cápsulas al día (dependiendo de la concentración del producto);
  • 3-5 g de polvo (aproximadamente 1 cucharadita);
  • 20-30 gotas de tintura.
  • Independientemente de la forma de administración, la dosis debe seguir las indicaciones del fabricante y acordarse con el médico tratante. Para una mejor tolerancia y absorción, tome la ashwagandha con alimentos: por la mañana para mayor energía y concentración, y por la noche para un sueño más tranquilo y reducción del estrés.

¿Durante cuánto tiempo es seguro tomarla?

Los estudios muestran que la ashwagandha es segura cuando se toma durante 8-12 semanas. Este se considera el tiempo óptimo de un ciclo. Después, se recomienda hacer una pausa de 2 a 4 semanas antes de retomar. En uso prolongado, es importante monitorear las hormonas TSH, T3 y T4 cada 4-6 semanas para evitar un aumento excesivo de T3 y T4.

¿Qué recomiendan los médicos y expertos?

La ashwagandha puede ser útil en Hashimoto, pero solo en ciertos casos: principalmente en las etapas iniciales o estables de la enfermedad, cuando la función tiroidea está parcialmente conservada y las hormonas están bajo control.

Los endocrinólogos enfatizan que la terapia hormonal sustitutiva sigue siendo el método principal de tratamiento, y que los suplementos herbales, como la ashwagandha, pueden usarse solo como apoyo para reducir el estrés, la ansiedad y la fatiga, que a menudo acompañan a la enfermedad. 

Los fitoterapeutas la recomiendan como un adaptógeno que apoya el sistema nervioso y el estado psicoemocional, especialmente en casos de leve hipofunción o hipotiroidismo subclínico.

Fuentes internacionales, como Mayo Clinic y el National Center for Complementary and Integrative Health advierten que la ashwagandha puede potenciar el efecto del levotiroxina, por lo que la dosis del medicamento debe monitorearse regularmente y ajustarse si es necesario. 

Ashwagandha en Hashimoto - opiniones y experiencia 

Aunque es una de las hierbas adaptógenas más discutidas en trastornos de la tiroides, la ashwagandha genera opiniones diversas tanto entre pacientes como entre especialistas. Su efecto depende de la etapa de la enfermedad, la dosis y la sensibilidad individual del organismo. 

¿Qué comparten los pacientes en España?

En España no hay observaciones clínicas oficiales, pero según experiencias compartidas en foros de salud y grupos de pacientes, las personas informan con mayor frecuencia de:

  • Más energía y mejor concentración;
  • Sueño más tranquilo y menor tensión emocional;
  • Mejor estado de ánimo y menos episodios de ansiedad.

Los mejores resultados se observan en la tiroiditis subclínica de Hashimoto. En fase autoinmune activa, algunos pacientes informan pulso acelerado o insomnio.

¿Qué opinan endocrinólogos y fitoterapeutas?

Los endocrinólogos comentan que en la práctica clínica algunos pacientes reportan mejor sueño y estado de ánimo cuando la ashwagandha se toma en dosis moderadas (300-600 mg diarios). Sin embargo, destacan que en fase activa y con anticuerpos elevados, la hierba no se recomienda.

Los fitoterapeutas añaden que los mejores resultados se logran cuando la ashwagandha se combina con magnesio, selenio y vitaminas del grupo B, así como con un estilo de vida adecuado que incluya sueño regular, actividad física y alimentación equilibrada. 

¿Qué resultados se observan con mayor frecuencia?

Según pequeños estudios clínicos y experiencias reales, los efectos más comunes son:

  • Mejora de la energía y la concentración;
  • Reducción de la ansiedad y mejor manejo del estrés;
  • Mejor sueño y estado de ánimo;
  • Ligera disminución de TSH y aumento de T3 y T4 en hipotiroidismo subclínico.

Reacciones menos frecuentes, pero posibles:

  • Insomnio al tomarla por la noche;
  • Palpitaciones o pulso ligeramente acelerado;
  • Dolor de cabeza o irritabilidad con dosis altas.

Conclusión: ¿es útil la ashwagandha en Hashimoto?

Conclusión: ¿es útil la ashwagandha en Hashimoto?

Lo más importante que hay que recordar es que Hashimoto es una enfermedad autoinmune, en la que no se trata de un sistema inmunitario débil, sino de un desequilibrio hormonal y una respuesta inmune hiperactiva contra la propia glándula tiroides. Por ello, suplementos como la ashwagandha solo pueden ser útiles en ciertas etapas, cuando la función tiroidea es relativamente estable. 

¿Cómo determinar un enfoque individualizado?

Antes de iniciar el consumo de ashwagandha, es importante realizar una evaluación completa del estado hormonal y general del organismo. Los principales parámetros que deben analizarse son TSH, T3, T4 y los anticuerpos (anti-TPO y anti-Tg).

Si los valores son estables y no hay fase autoinmune activa, puede incluirse ashwagandha en dosis bajas a moderadas (300-600 mg diarios) durante un periodo de 8-12 semanas, siempre bajo supervisión médica. 

¿Por qué es importante consultar con un especialista?

En Hashimoto, la función tiroidea no es constante: la enfermedad suele alternar entre fases de hipofunción (actividad reducida) e hipersensibilidad (hiperactividad temporal). Estas fluctuaciones se deben a la destrucción autoinmune de las células tiroideas: cuando algunas se dañan, las hormonas almacenadas se liberan al torrente sanguíneo y temporalmente elevan los niveles de T3 y T4.

Una vez que se agotan las reservas, se entra en una fase de deficiencia hormonal, en la que el cuerpo se ralentiza y aparecen los síntomas típicos del hipotiroidismo. Debido a estas variaciones, el uso de suplementos como la ashwagandha puede potenciar o suprimir la actividad de la glándula. Por ello, su uso siempre debe ser evaluado por un endocrinólogo o fitoterapeuta, quien pueda identificar la fase de la enfermedad y monitorear la respuesta del organismo.

¿Puede la ashwagandha formar parte de una terapia integral?

La ashwagandha puede formar parte de la terapia integral en Hashimoto, pero solo como complemento y no como sustituto del tratamiento farmacológico. Su función es apoyar al organismo en momentos de estrés elevado, fatiga y desequilibrio psicoemocional. 

Los mejores resultados se logran al integrarla en un enfoque combinado que incluya tratamiento farmacológico, yoga y Ayurveda: tres prácticas complementarias orientadas a restablecer el equilibrio interno.

  • Tratamiento farmacológico - garantiza niveles estables de hormonas tiroideas y mantiene el metabolismo normal;
  • Yoga - mediante técnicas de respiración y relajación, reduce el estrés y el cortisol, mejora el sueño y la concentración;
  • Ayurveda - apoya los procesos naturales de desintoxicación y equilibrio hormonal a través de una dieta individualizada, hierbas y masajes con aceites calientes.

Con un enfoque adecuado y supervisión profesional, este cuidado integral puede ser una parte valiosa del apoyo a las personas con Hashimoto.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Puede la ashwagandha curar Hashimoto?

No, la ashwagandha no puede curar Hashimoto, ya que se trata de una enfermedad autoinmune. Puede ayudar a controlar síntomas como el estrés, la fatiga y la ansiedad, especialmente en fases tempranas, pero no sustituye al tratamiento farmacológico ni actúa directamente sobre los anticuerpos autoinmunes.

¿Cuándo no debo tomar ashwagandha en Hashimoto?

Evita la ashwagandha durante una fase autoinmune activa con inflamación elevada o altos niveles de anticuerpos (anti-TPO y anti-Tg >500 UI/mL), durante el embarazo y la lactancia, así como en combinación con levotiroxina sin supervisión médica. En estos casos, el suplemento puede afectar el equilibrio hormonal y aumentar efectos adversos.

¿Cuáles son los efectos secundarios de la ashwagandha en Hashimoto?

Los efectos secundarios más comunes incluyen insomnio (cuando se toma por la noche), palpitaciones, pulso ligeramente elevado, dolor de cabeza e irritabilidad con dosis altas. Se presentan en casos de sobredosis, sensibilidad a adaptógenos o en fase activa de la enfermedad. Si experimentas estos síntomas, suspende el uso y consulta con un médico. 

¿Por cuánto tiempo puedo tomar ashwagandha de forma segura? 

Los estudios muestran que la ashwagandha es segura durante un periodo de 8-12 semanas, tras el cual se recomienda un descanso de 2-4 semanas. En uso prolongado, es fundamental monitorear regularmente los niveles de TSH, T3 y T4 cada 4-6 semanas, así como los anticuerpos (anti-TPO y anti-Tg). 


National Center for Complementary and Integrative Health. (2023). Ashwagandha: Usefulness and safety. 

https://www.nccih.nih.gov/health/ashwagandha

Sharma, A. K., Basu, I., & Singh, S. (2018). Efficacy and safety of ashwagandha root extract in subclinical hypothyroid patients: A double-blind, randomized placebo-controlled trial. Journal of Alternative and Complementary Medicine, 24(3), 243–248. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28829155

Gannon, J. M., et al. (2023). Can ashwagandha benefit the endocrine system?—A review. International Journal of Molecular Sciences, 24(22), 16507. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38003702/

Mayo Clinic Staff. (2023). Hashimoto's disease – Symptoms & causes. Mayo Clinic. https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/hashimotos-disease/symptoms-causes/syc-20351855

Borissova, A. M., et al. (2020). Trends in the epidemiology of thyroid diseases in España since the year 2000. Folia Medica, 62(1), 5–12.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32328904

Deja un comentario

Tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de publicarse.